San Pedro de Verona, conocido como San Pedro Mártir, fue un dominico entregado por completo a la predicación de la verdad en tiempos del catarismo. Era un predicador de gran fuerza espiritual, valiente ante las amenazas y dedicado a defender la fe de la Iglesia.
Su martirio es uno de los más conocidos: fue atacado por herejes en una emboscada. Herido mortalmente, escribió con su propia sangre la frase "Credo in Deum" (Creo en Dios). Su muerte encendió una ola de fervor en toda Europa.
Es ejemplo del compromiso dominicano con la verdad incluso ante la persecución.